Nota de Prensa. El Defensor del Profesor en Aragón: Informe 2019


21 Nov, 2019

PREOCUPANTE ESTABILIZACIÓN EN EL NÚMERO DE CASOS DE ACOSO Y VIOLENCIA HACIA LOS DOCENTES

 

El último informe del servicio El Defensor del Profesor de ANPE correspondiente al curso 2018/2019 muestra una preocupante estabilización con respecto al curso anterior en el número de casos de acoso y violencia hacia los docentes.

Casi 37.000 compañeros han sido atendidos por ANPE desde la creación del servicio de El Defensor del Profesor. De ellos 2.174 corresponden al último curso, lo que supone una cifra similar al año anterior con 2179 casos.

En Aragón el número de profesores que pidieron ayuda al servicio del Defensor del Profesor el curso 2018/2019 es similar al curso anterior, lo que nos indica que las situaciones de conflictividad están lejos de erradicarse en los centros escolares.

Como cada año, El Defensor del Profesor hace públicos los datos más significativos de las intervenciones realizadas con los docentes en la Comunidad Autónoma en relación con la situación de convivencia escolar. Este recurso, exclusivo del sindicato ANPE, es un servicio de atención inmediata y gratuita para docentes víctimas de situaciones de conflictividad y violencia en las aulas. Se puso en marcha en el año 2005 como primera medida de apoyo ante la indefensión del profesorado y como llamada de atención sobre la problemática de la violencia escolar. Es un servicio abierto a todos los docentes, operativo en todas las comunidades autónomas, así como en Ceuta y Melilla, con el objetivo de favorecer la atención personalizada ante la solicitud de ayuda.

Centrándonos en las actuaciones realizadas por El Defensor del Profesor en el curso 2018/2019 en Aragón, el 41% corresponde a profesorado de Primaria, el 32% a Educación Secundaria, el 14 % a Formación profesional, el 9% a Formación Profesional básica y el 4% restante en otras enseñanzas.

En cuanto a la tipología de los casos atendidos, se distinguen los correspondientes a los alumnos, los relacionados con los padres y los que provienen de la interacción con los compañeros de profesión:

  • En cuanto a los alumnos hay que destacar un leve incremento del 3,13% al 4,35% de los insultos y agresiones a profesores. Aumentan los casos relacionados con el  ciberacoso con respecto al curso anterior tanto por parte de alumnos como de padres con un porcentaje del 6,52%. En cuanto al indicador de problemas para dar la clase notamos un descenso respecto al curso anterior.
  • Por lo que se refiere a los padres, aumentan las variables relacionadas con enfrentamiento con padres, denuncias y amenazas. Con respecto al indicador de las denuncias de padres, se ha producido un aumento de un 3,13% del curso anterior a un 6,52% en el curso  2018/2019. En cuanto al parámetro de agresiones físicas al profesor por parte de padres en el servicio del Defensor del Profesor no hemos tratado ningún caso.
  •  En lo relativo a los problemas relacionados con los compañeros, se observa un aumento en los problemas con equipos directivos, que pasan de un 3,13%% a un 8,70% de los casos atendidos. Así como se observa un aumento de los casos en los que existen problemas entre compañeros pasando del 3,13% al 6,52%.  

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Las consecuencias de las situaciones destacadas conllevan un importante coste emocional para el docente, lo que en muchas ocasiones lleva a un deterioro de la salud mental de maestros y profesores. El 44 % de los casos atendidos presentaban unos niveles de ansiedad impropios de la tarea a realizar, un 17 % mostraban síntomas depresivos y un 29 % estaba de baja laboral. Estos datos trascienden al propio docente puesto que un profesor con estado emocional alterado, además del sufrimiento personal que debe soportar, reduce significativamente su rendimiento profesional, lo que disminuye la calidad de la educación. En este sentido las bajas laborales generan un coste para la Administración y una modificación de la propuesta pedagógica para los alumnos. El daño lo producen unos pocos y, sin embargo, las consecuencias se extienden hacia toda la comunidad educativa y en especial al alumnado con el que interactúa el profesor agredido.

Después de revisar los datos de los casos atendidos este curso escolar en Aragón podemos destacar varios aspectos a considerar y sobre los que debemos actuar:

  • En Primaria e Infantil casi todos los casos atendidos derivan de amenazas de padres hacia los docentes. Seguimos evidenciando un mal uso de los grupos de Whatsapp, a través de ellos los docentes son amenazados y cuestionados en su profesionalidad.
  • En Secundaria los problemas derivan casi siempre de problemas conductuales de los alumnos o de problemas por las notas obtenidas.  Destacar el mal uso de las tecnologías con grabaciones a docentes o uso incorrecto de la imagen de docentes para reírse de los mismos. Así como el mal uso de foros de debate de alumnos/as para criticar públicamente la profesionalidad de docentes. Así como falta de disciplina o problemas para dar clase. En estos últimos casos intentamos dar a los docentes pautas para restablecer el control de la clase y poder así “ejercer su derecho a enseñar”. Seguimos detectando graves problemas de conducta en la FP Básica, y agradecemos que este año desde la Inspección Educativa se vayan a analizar las variables que influyen en la convivencia en FP Básica, estaremos atentos a los resultados.
  • Los casos de agresiones físicas no suelen llegar a nosotros ya que van por vía judicial, aunque hay docentes que sufren agresiones de alumnos/as en contextos difíciles y que, por ello, las normalizan, anteponiendo la vocación y la profesionalidad a las agresiones sufridas por el alumnado que viene con una carga social complicada, al cual el sistema no le está dando respuesta.

Desde ANPE volvemos a llamar la atención sobre la importante labor de los equipos directivos en la resolución de conflictos. Por un lado, nos encontramos con equipos directivos que son agredidos e insultados por padres de alumnos en centros de primaria e infantil. También encontramos casos en los que los docentes no se sienten respaldados por los mismos o en los que los equipos directivos no tienen las herramientas y formación suficiente para afrontar los conflictos que aparecen.Y la Administración a través de la Inspección educativa tampoco da una respuesta adecuada a esos conflictos.

  • Destacamos el alto índice de docentes de baja por ansiedad y/o depresión. De los casos atendidos el 29% se encontraba con baja médica. Aumenta el síndrome del profesor quemado por exceso de horario lectivo, ratios elevadas, falta de sensación de compañerismo, falta de reconocimiento social de la profesión,....

Desde su puesta en marcha se ha venido demostrando la necesidad de un servicio de estas características. Las cifras, en este tiempo, hablan de casi 37.000 casos atendidos, lo que no deja de ser una exigua cantidad en relación con los casos reales. Se trata de docentes, fundamentalmente de la enseñanza pública, que en algún momento de su actividad laboral han sufrido actos contra su persona incompatibles con la convivencia escolar e inaceptables en una profesión de este calado social.

ANPE, sindicato exclusivo de la enseñanza pública, considera prioritario el establecimiento de unas normas claras que regulen la convivencia escolar en las diferentes comunidades autónomas y que favorezcan una verdadera interiorización de valores, actitudes y normas en los alumnos y en el conjunto de la sociedad.

 

Tras el análisis y valoración de los datos recogidos en el estudio realizado, junto con la experiencia acumulada en los últimos años, ANPE y El Defensor del Profesor reiteran la necesidad de elaboración de un Plan Estratégico de Mejora de la Convivencia Escolar que debería contar, entre otros, con los siguientes apartados:

  • La reactivación del Observatorio estatal y los Observatorios autonómicos de Convivencia Escolar.
  • La ineludible obligación de los equipos directivos, ante el conocimiento de un hecho que pudiera ser constitutivo de delito, de informar a la Dirección Provincial de Educación correspondiente, así como al Ministerio Fiscal.
  • Un programa de prevención de acoso escolar que contemple la aceleración de los protocolos de protección a las víctimas y un plan de detección precoz de los problemas de convivencia en los centros educativos.
  • Actualización y cumplimiento de los Decretos de convivencia, así como los Planes de convivencia y los Reglamentos de los centros.
  • El establecimiento de protocolos de actuación ante agresiones al personal docente de los centros sostenidos con fondos públicos.
  • Un plan específico de formación del profesorado para la prevención y detección de conflictos relacionados con la convivencia escolar.
  • Ofertar la asistencia jurídica y psicológica gratuita para los docentes agredidos, como ya ocurre en algunas comunidades autónomas, mediante convenios de colaboración con los Colegios profesionales de abogados y psicólogos, para los profesores víctimas de acoso.
  • Reconocimiento de la ansiedad, la depresión y el estrés como enfermedades profesionales de los docentes siempre que se deriven de situaciones de acoso, estableciendo estas situaciones como accidentes laborales.
  • Compromiso por parte de la Administración para el tratamiento rehabilitador y educativo de los alumnos agresores.

Este Plan Estratégico de Mejora de la Convivencia Escolar debe ser liderado y coordinado por el Ministerio de Educación, partiendo del seno de la Mesa Sectorial de Educación.

Es necesario que la sociedad en su conjunto tome conciencia de la situación de conflictividad que se vive en las aulas, y la Administración educativa debe ser cada vez más consciente de que la convivencia escolar es un elemento de primer orden para el buen funcionamiento de la comunidad educativa.

ANPE renueva su compromiso de seguir trabajando en apoyo a los docentes que pasan por situaciones de acoso e intimidación en sus puestos de trabajo, así como su intención de mejorar la consideración social de los docentes, hacer llegar a la opinión pública el día a día de los centros educativos y poner a la Educación, y a sus profesionales, en el puesto que realmente se merecen.

 

 

 

Teresa Hernández Jiménez. Defensor del Profesor Aragón

Zaragoza, 21 de noviembre de 2019